Proyecto MOYA

sudán del sur

FECHA EJECUCIÓN: ENERO 2026

Soluciones distribuidas

Comunidades

Familias Beneficiadas

Personas beneficiadas

Del 28 de diciembre de 2025 al 9 de enero de 2026, se llevó a cabo una segunda expedición en Sudán del Sur, nuevamente liderada por Amarna Miller. En esta ocasión, la misión se desarrolló bajo el nombre Moya —que significa agua en yuba arabic, el idioma principal de Sudán del Sur—, reflejando así la esencia de la labor realizada.

Gracias a la labor conjunta entre Amarna Miller y la Fundación The Social Water, el proyecto benefició a 310 familias pertenecientes a los grupos étnicos Mundari y Laarim, comunidades que, al igual que los Jiye en la primera expedición, enfrentan graves dificultades de acceso al agua potable y las enfermedades asociadas a esta carencia. Los filtros fueron entregados a los Mundari el 1 de enero y a los Laarim el 5 de enero de 2026.

Este proyecto supune un paso más en el compromiso continuo por garantizar el acceso al agua en las comunidades más vulnerables de la región, consolidando la alianza entre ambas partes y ampliando el alcance geográfico y cultural del trabajo iniciado en noviembre de 2023.

A continuación se detallan los aspectos de esta iniciativa:

RESUMEN DE LA PROBLEMÁTICA

En el corazón de Sudán del Sur, entre extensas áreas de difícil acceso y una rica diversidad cultural, se encuentran las comunidades Mundari y Laarim. Dos pueblos de profundas raíces ancestrales que, pese a habitar entornos radicalmente distintos, comparten una misma lucha: la ausencia de acceso al agua potable segura.

En el caso de los Mundari, cuya vida gira en torno al ganado, el acceso al agua potable es una carencia estructural. Durante la estación seca, se ven obligados a migrar hasta las orillas del Nilo en busca de agua y pastos, recorriendo grandes distancias con sus rebaños. Las fuentes de agua superficiales que utilizan están frecuentemente contaminadas al ser compartidas con el ganado, lo que genera graves problemas de salud, especialmente en los menores de cinco años. De hecho, la leche constituye su principal bebida, reflejo de hasta qué punto el agua potable segura está fuera de su alcance cotidiano.

Los Laarim, por su parte, habitan un terreno escarpado y montañoso en las colinas Boya, entre el valle del Kidepo al oeste y el valle del río Thangata al este. Aunque su historia oral cuenta que sus antepasados eligieron estas tierras por su abundancia de agua y suelos fértiles, la realidad actual es bien distinta. Los Laarim comparten con los Didinga los mismos rituales de invocación de la lluvia, lo que habla de la centralidad del agua en su cosmología y de cuán vulnerable es su acceso a ella hoy en día.

Ambas comunidades sufren además los conflictos intertribales por los recursos hídricos. Las incursiones y robos de ganado entre los Laarim y los Toposa son continuos, generando pérdidas de medios de vida y vidas humanas —de forma muy similar a las tensiones que ya documentamos entre los Jiye y los Toposa en el Proyecto Nakipi. Estos enfrentamientos están directamente ligados a la competencia por el acceso al agua y los pastos durante la estación seca.

La dificultad de construir pozos en estas zonas, unida a la contaminación de las fuentes superficiales compartidas con el ganado, nos llevó a explorar soluciones alternativas basadas en sistemas de filtrado como respuesta más viable a su necesidad de agua segura, que además no altera sus dinámicas tradicionales. 

CONTEXTO DE LA INTERVENCIÓN

Las comunidades Mundari y Laarim habitan en regiones remotas de Sudán del Sur, donde el acceso es especialmente complejo debido al mal estado de las carreteras y al aislamiento geográfico, una situación aún más acusada en el caso de las comunidades Laarim. Esta dificultad logística limita significativamente la llegada de ayuda y el desarrollo de infraestructuras básicas.

En este contexto, ambas comunidades enfrentan una fuerte carencia de servicios esenciales como la atención sanitaria y la educación, lo que incrementa su vulnerabilidad. Además, la inestabilidad del país y los conflictos recurrentes continúan afectando a su día a día, dificultando cualquier avance sostenido y exponiendo a las familias a condiciones de vida precarias.

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ÁREA DE ACTUACIÓN Y LOGÍSTICA

El proyecto se llevó a cabo en dos zonas diferenciadas del territorio sur sudanés, correspondientes a los territorios de las comunidades Mundari y Laarim.

Los Mundari se ubican en el estado de Ecuatoria Central, en la región de Terekeka, a aproximadamente 75 kilómetros al norte de Juba, la capital de Sudán del Sur y ciudad donde se encuentra el aeropuerto internacional más cercano. Los filtros fueron entregados a esta comunidad el 1 de enero de 2026.

Los Laarim habitan en el condado de Budi, en el estado de Ecuatoria Oriental, en las colinas Boya. Su acceso es considerablemente más complejo: desde Juba se realizó todo el trayecto de ida por carretera hasta Camp 15, continuando desde allí por pistas en muy mal estado hasta las aldeas de montaña. Los filtros se entregaron a esta comunidad el 5 de enero de 2026. El último día de expedición, 8 de enero, se realizó el vuelo de regreso desde Kapoeta hasta Juba.

En total, la expedición utilizó 4 vehículos todo terreno y transportó todos los materiales necesarios: filtros, camel bags, alimentos, tiendas de campaña y equipos de apoyo. La logística se integró en una expedición organizada por Tierra Ignota, lo que permitió optimizar costes y recursos. En conjunto, se beneficiaron 310 familias —240 Mundari, 61 Laarim y 9 correspondientes a guías y trabajadores locales que acompañaron la expedición— lo que supone un total de 2.033 personas beneficiadas, de las cuales 1.073 son adultos, 718 niños entre 5 y 17 años y 242 menores de 5 años.

COSTES Y FINANCIACIÓN

La situación de las familias beneficiadas es muy crítica, por lo que todas las soluciones han sido entregadas de forma gratuita.

A cada familia beneficiada se le entregó un filtro de fibra hueca de alta eficiencia, una camel bag de 6 litros a modo de recipiente para el agua sin filtrar. El filtro elimina el 99,99% de bacterias y parásitos, con un caudal de hasta 1 L/min.

El coste de cada set fue de 35€ (25€ el filtro + 10€ el resto de materiales), lo que supuso un total de 10.850€ para los 310 sets distribuidos.

Para financiar esta parte del presupuesto, se lanzó una exitosa campaña de crowdfunding en Mi Grano de Arena. Gracias al aporte de 242 donantes se recaudaron 13.327€, superando el objetivo inicial de 10.500€. Esta cifra incluye un aporte de 2.000€ de la Fundación Mi Grano de Arena, 1.500€ correspondientes a la recompensa por alcanzar los objetivos del matchfunding y 500€ adicionales por ganar un concurso de vídeo. Los 2.477€ restantes sobre el objetivo se destinarán a un futuro proyecto en colaboración con Tierra Ignota.

Además, incurrimos en gastos operativos en destino por un total de 4.750€, junto con un coste de vuelos y visas de 2.308€. Estos gastos fueron sufragados gracias a las generosas contribuciones de Gesvalt, y de la Fundación Lamaignere

ESTE PROYECTO HA SIDO DESARROLLADO EN COLABORACIÓN CON:

Tierra IGNOTA

Tierra Ignota es una agencia de expediciones y viajes de autor que conecta a viajeros con comunidades locales en territorios remotos y de difícil acceso. Dirigida por Luis Piñero y Amarna Miller, iniciamos con ellos nuestra primera colaboración, dando continuidad a un trabajo previo desarrollado con Amarna en Sudán del Sur en el marco del proyecto Nakipi (noviembre de 2023). En esta ocasión, la expedición de Tierra Ignota nos ha permitido integrar la distribución de filtros y optimizar la logística del proyecto.

 

WATER HEROES (EMPRESAS) QUE HAN PARTICIPADO:

GESVALT

Gesvalt es una empresa española líder en servicios de valoración y consultoría inmobiliaria.

En el Proyecto Moya, su aportación permitió cubrir los gastos operativos en destino, o lo que es equivalente a filtros para 166 familias.

Fundación Lamaignere

La Fundación Lamaignere proporciona el apoyo logístico para que los filtros lleguen a los lugares donde los distribuimos y pone a disposición su red de contactos. 

En este proyecto además, nos donaron el importe correspondiente al coste de vuelos, que transportaron tanto al personal como el material de la Fundación.

INFORMACIÓN ADICIONAL

MUCHAS GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS Y ENTIDADES QUE HAN APORTADO SU GOTA PARA PODER REALIZAR ESTE PROYECTO.